Geografía de Anna
Anna, ocupa la parte más baja y ancha de la comarca de la Canal de Navarrés, enclave privilegiado en el que afloran gran cantidad de aguas del acuífero del Macizo de Caroig que son recogidas por el rio Sellent, afluente del Jucar. Anna destaca por sus múltiples fuentes y abundancia de agua a la que debe el origen del propio topónimo de la localidad, Yanna.
Se accede a este pueblo, desde Valencia, (distancia 60km.)a través de la A-7 tomando luego la CV-590 para acceder finalmente por la CV-580, lo mismo que si se accede desde Albacete o Madrid, desde Alicante ( 90km.) también se accede por la autovía central que viene de Alcoy y Ontinyent. Y a Gandia por la misma autovía del interior a una distancia de 60km.Localidades limítrofes
El término municipal de Anna limita con las siguientes localidades:
Cotes; Chella, Enguera, Estubeny, Xátiva, Llanera de Ranes y Sellent, todas ellas de la provincia de Valencia.
Historia
El origen de Anna es anterior a la etapa musulmana, aunque las primeras referencias documentales son de mediados del siglo XIII. El 22 de septiembre de 1244, Jaime I el Conquistador donó la villa de Anna a la Orden de Santiago en recompensa a la ayuda prestada en el cerco de Biar. En 1332 tuvo lugar la rebelión de la aljama sarracena de Anna, debido al embargo de ciertos bienes de éstos por parte del comendador Montalván. Alfonso el Benigno absolvió a los sarracenos con el fin de frenar el proceso de despoblación que estaba sufriendo el lugar. Años más tarde, la villa pasó a manos de Pedro de Vilanova y, posteriormente, a los Borja. El Rey de España, Felipe III creó en 1604 el Condado de Anna en la persona de Fernando Pujades y Borja.[1] , y que finalmente perteneció a los Condes de Cervellón.
El origen del topónimo de la Villa tiene sus raíces en el vocablo árabe Yanna, tal y como podemos encontrarlo en el Coran. De las distintas acepciones que posee nos centraremos en las que hacen referencia a la relación de la palabra con el territorio; de esta manera y sin abandonar las otras variantes, que por otra parte nos llevarían a conclusiones similares, nos encontramos una acepción que utiliza el término como huerto o jardín, de la voz latina ‘orti’ que los árabes adaptaron como ‘al-Yanna’, Alamedilla=‘la huerta’. Esta acepción explicaría la presencia de restos arqueológicos de la época romana en el entorno y el paraje en el que se fundó la ciudad, en la Alameda, junto a la primitiva fortificación o castillo.
El municipio evoluciono tras la expulsión de los moriscos en 1609, Anna fue repoblada con cristianos de otros lugares. Actualmente es uno de los pueblos más prósperos de la Canal gracias al desarrollo industrial experimentado en los últimos años. Y el carácter emprendedor que impulsaron las distintas Corporaciones Locales desde el advenimiento de la democracia en 1979.
Monumentos• Iglesia Parroquial. Está dedicada a la Inmaculada Concepción y data de principios del siglo XVI. Destacan en ella varios retablos de madera, en especial el del Altar Mayor, donde se halla la titular, es de inspiración barroca y sustituye al original elaborado en 1702 por Miguel Aguilar, siendo párroco Fray Luciano Yago, quien se encargó de la decoración. Del primitivo altar quedan unas pocas tablas que están integradas en el actual. En el Sagrario sobresale un lienzo de la escuela de Ribera. Tras el terremoto de 1748, quedaron notablemente dañadas la bóveda de la iglesia y la torre campanario, situada en la parte este del templo. Durante el siglo XVIII se llevaron a cabo importantes obras de consolidación y ampliación del Templo, entre otras la fachada, que no afectaron de forma significativa al campanario; ya en el siglo XX y ante el peligro de derrumbe de la torre, se demolió el viejo campanario integrando su primer cuerpo a la fábrica del edificio y construyéndose uno nuevo en la parte oeste, que fue inaugurado el 13 de septiembre de 1912.
• Ermita del Cristo de la Providencia. Es una de las más bellas de la Comunidad Valenciana. De planta cruciforme y coronada con cúpula, fue construida a mediados del XVIII (tras el terremoto de 1748). Destacan dos piezas repujadas de cobre de gran patetismo y dos pinturas inspiradas en obras de Rafael y Rubens. La fachada principal es neoclásica y la lateral posee un reloj solar típicamente valenciano y unos versos dedicados al Cristo. Aquí es donde está ubicado el Santísimo Cristo de la Providencia de Anna, (que en las fiestas Patronales celebradas en septiembre es llevado a la Iglesia para luego volverlo a dejar en la Ermita el día 22 de septiembre).
• Palacio de los Condes de Cervellón. La primera referencia escrita que se tiene sobre este edificio, data del 2 de septiembre de 1244 en la carta de donación que hace el rey Jaime I de la Villa de Anna y su castillo a la Orden de Santiago, siendo Maestre de la misma D. Pelayo Pedro de Correa. La primera modificación conocida data de los inicios del siglo XVII, tras conceder el rey Felipe III el 3 de mayo de 1604 la villa de Anna con el título de condado a Fernando Pujades de Borja. El conjunto sufrió otras dos remodelaciones significativas antes de las intervenciones de finales del siglo XX y comienzos del siglo XXI; la primera data de finales del siglo XVII, tras un incendio y la segunda en 1885, estando las obras a cargo de Cruz Navarro. . Desde 1748, ya hay referencias de un oratorio situado en la primera planta del edificio donde se encontraba la capilla de Santa Ana, la ubicación de este oratorio se modificó en tres ocasiones y, actualmente después de varios años de reforma, ha sufrido un cambio drástico de su forma original del cual actualmente es un palacio totalmente nuevo con estética árabe y acabados manuales totalmente detallados. También se expone un museo con herramientas y útiles fruto de donaciones voluntarias que va desde finales del siglo XIX hasta mediados del siglo XX. En 1987 fue comprado por el Ayuntamiento a la familia Trénor, propietarios del palacio desde 1890, posteriormente comenzaron las obras de restauración y consolidación del edificio, hasta llegar a la actualidad siendo su uso actual a distintos fines museísticos y públicos. Pudiéndose visitar los fines de semana.

